Vuele cómodamente en Saper Airways con Moké
Jean-Marie Monsengwo es un artista congoleño contemporáneo nacido en 1968 en Kinsasa. Su firma “MOKÉ fils” (MOKÉ hijo) se debe a que es hijo de Monsengwo Kejwamfi, conocido como Moké (1950 - 2001), quien, junto con otros como Chéri Samba y Chéri Chérin, fue un pintor reconocido en su país por desarrollar un estilo popular de pintura que representa la vida cotidiana en el Congo. La obra de MOKÉ fils refleja plenamente esta herencia. Su estilo consiste en utilizar colores vivos y brillantes, sus figuras están libres de una búsqueda académica de la proporción, su idea es dar vida al espíritu del lugar, y retratar la sociedad con todas sus alegrías y defectos. De esta manera, se ha convertido en el principal defensor de las “kinoiseries”, que son sinónimo de la jovialidad, las molestias y los excesos accidentales de la vida en Kinsasa. Todo ello va acompañado de una agudeza que no duda en denunciar las carencias políticas y sociales de África y sus relaciones con Occidente.
Vuele cómodamente en Saper Airways con Moké
Jean-Marie Monsengwo es un artista congoleño contemporáneo nacido en 1968 en Kinsasa. Su firma “MOKÉ fils” (MOKÉ hijo) se debe a que es hijo de Monsengwo Kejwamfi, conocido como Moké (1950 - 2001), quien, junto con otros como Chéri Samba y Chéri Chérin, fue un pintor reconocido en su país por desarrollar un estilo popular de pintura que representa la vida cotidiana en el Congo. La obra de MOKÉ fils refleja plenamente esta herencia. Su estilo consiste en utilizar colores vivos y brillantes, sus figuras están libres de una búsqueda académica de la proporción, su idea es dar vida al espíritu del lugar, y retratar la sociedad con todas sus alegrías y defectos. De esta manera, se ha convertido en el principal defensor de las “kinoiseries”, que son sinónimo de la jovialidad, las molestias y los excesos accidentales de la vida en Kinsasa. Todo ello va acompañado de una agudeza que no duda en denunciar las carencias políticas y sociales de África y sus relaciones con Occidente.
The Saper Airways, Moké, 2019, Abbaye D’Auberive ©A.Volot
El tema de esta obra en particular es ligero y alegre. Cinco cómplices sobrevuelan un ancho río que separa dos ciudades unidas por un puente. Están sentados en un avión estilizado de una compañía aérea llamada “La Sape Airways”. Los personajes son muy modernos, están vestidos con elegancia y color, se muestran sonrientes y relajados, dejando claro que disfrutan del vuelo. El avión es tanto un zapato como un bolso, con sus alas en forma de correas. El propio artista está allí, con su traje a rayas, su pincel en la mano y sus zapatos negros con el monograma MF de Moké fils.
Pero, ¿qué es SAPE? Es el acrónimo de Société des Ambianceurs et des Personnes Elégantes, un movimiento cultural que une a los dos Congos. Se manifiesta como un cierto dandismo que hace referencia a los códigos de vestimenta y los modales del pasado colonial, al tiempo que los reinterpreta con un gusto por los accesorios lujosos, el color y la obsesión por las apariencias. El movimiento fue iniciado a principios del siglo XX por los empleados domésticos europeos que deseaban imitar el estilo de vestir de sus patrones para integrarse mejor. Se volvió a poner de moda como afirmación de un cierto éxito social y luego, adquirió un aspecto político, sobre todo en oposición al poder de Mobutu (dictador de la RDC entre 1965 y 1997) cuyo régimen, hasta 1991, había impuesto a los jóvenes el uso de uniforme. Este uniforme se llamaba abacost, que significaba “acabemos con el uso del traje”, y estaba confeccionado con una tela congoleña sin cuello ni corbata, ya que se consideraba que esos eran signos de sumisión a la cultura colonial. En ese entonces, los adherentes a la SAPE eran vistos como agitadores, matones y recibían el apelativo despectivo de “parisinos”.
La Torre de Nabemba y la Torre de Limete en Kinsasa, Congo
Aquí, el avión con nuestros “sapers” sobrevuela un gran río que separa dos grandes ciudades. Se trata, sin duda, del río Congo, ya que separa las dos capitales más cercanas geográficamente del mundo; Brazzaville (República del Congo) y Kinsasa (República Democrática del Congo), ¡a sólo 4 km de distancia!
A la izquierda del cuadro, se observa Kinsasa con la famosa Torre de Limete construida en hormigón armado entre 1970 y 1974, de 210 metros de altura. A la derecha, Brazzaville con la torre de oficinas Nabemba, la más alta de la República del Congo con 106 metros, inaugurada en 1990.
En el río, vemos transbordadores que llevan a la gente de una capital a la otra, pero también un puente vacío... ¡que aún no existe! De hecho, este proyecto tan antiguo, lanzado ya en la época colonial, nunca se ha realizado; su fracaso a lo largo de los años ha sido culpa de uno u otro de los dos países. Seiscientos millones de dólares, recaudados por el Banco Africano de Desarrollo y su plataforma de financiamiento de infraestructuras (Africa 50), debían permitir, a partir de agosto de 2020, la construcción de una estructura viaria-ferroviaria de 2 km aguas abajo de las dos principales ciudades, cumpliendo por fin un viejo sueño: conectar a 12 millones de habitantes de Kinsasa con 2 millones habitantes de Brazzaville.
Mientras tanto, el avión de “Sape Airways” sobrevuela el Congo, aún separado, difundiendo la actitud cool de la Sapología por el mundo...
30 septiembre 2019
SOPORTE DE MOTOR CFM56-7B
